martes, 30 de octubre de 2012

Hazlo tú mismo - Do It Yourself [DIY]

Seguro que -como yo- la primera vez que vísteis las letras "DIY" pensásteis ¿esto qué es? -decidme que no soy yo la única torpe por Dios xD-

Pues es un concepto que se extiendo por la red como la pólvora, en castellano son tutoriales de toda la vida -pero queda más "cool" llamarlo DIY- total...hay por todos lados de todo lo que os podáis imaginar, con un poco de maña y ganas algunos son perfectamente asequibles para hacer una en casa, ¿lo mejor? que nos dan ideas que -por lo menos a mí- jamás se me hubieran ocurrido...

¡Mirad este por ejemplo!
¿no es una pasada?


Source: saifou.com via Tessa on Pinterest



¡Feliz día! :-)

jueves, 25 de octubre de 2012

Finde 2º aniversario

Trabajo nos ha costado esta vez decidirnos si irnos o no de aniversario -en plan romántico sin el peque-

Que si a Lisboa en primer lugar, que si a un hotelito en Arcos de la Frontera en plena montaña...y al final, pudo con nosotros el plan de los primos de Almería, ir a ver el musical del Rey León a Madrid -OMG-
¡Con lo que apasionan a mí los musicales! estaba claro que yo con los ojos cerrados me apuntaba, jeje, y Nachete pues -aunque los musicales no son su pasión- aceptó.

Acierto total.

Viernes tarde- Llegamos a Madrid.
Nos hospedamos en el NH y Nachete me tenía preparada una sorpresa en la habitación -la suite junior- champán, frutitas variadas y chucherías, mmmm! detallazo de mi niño!! si es que es un SOL.




Viernes noche - El Rey León.
¡Menudo espectáculo! una puesta en escena alucinante, los trajes increíbles y bueno, qué decir de las voces de las criaturas que están ahí dándolo todo...desde el más pequeño -que hacía de leoncito- hasta los que hacían de Timón y Pumba -geniales-.



Sábado tempranito - Visita a Aparichi.
Esa mañana quedamos con mi primo Richi muy temprano, después de tomarnos un maravilloso cafelito y charlar un ratillo, nos llevó a Pozuelo donde había quedado con Ana.

Que ¿quién es? es una chica a la que sigo desde hace mucho tiempo -casualmente justo 2 años-. Tiene un blog de maquillaje www.aparichimakeup.com -de hecho ella es maquilladora de Bobbi Brown- y he seguido con ella su boda, su embarazo, el desarrollo de su precioso peque, vamos, que siempre he estado ahí, leyéndola, así que como trabaja en Pozuelo no podía dejar pasar la oportunidad de conocerla y de que me hiciera uno de sus famosos "antes/después".
Para mas inri -casualidades de la vida- en la boda de una compañera de trabajo hace cosa de un mes, me pongo a hablar con una amiga de la novia y -no sé muy bien cómo salió el tema- resulta que es amiga suya desde el instituto...¡increíble! 

Pues fue una experiencia estupenda, no solo es una profesional, sino una chica súper agradable y cercana, pasé un rato estupendísimo y -como ya sabía- me dejó guapisima, ¡qué mas puedo pedir! 
Desde aquí darle las gracias por haber sido tan amable conmigo :-)



Sábado noche - Cenita romántica.
Exacto, no podía faltar un bis a bis...después de toda la tarde dando una vuelta -nosotras de tiendecillas y ellos en el partido del Madrid- tocaba cena.
Nacho preguntó en el hotel y nos recomendaron un restaurante súper romántico que estaba relativamente cerca y nada, allí que fuimos. Tras zamparnos una botella de vino y una maravillosa cena nos fuimos para el hotel tan contentos -y un poco piripis la verdad, jaja!- hacia tanto que bebíamos relajadamente que nos sentó de luujo.



Domingo - De vuelta.
Ohhh! se acabó el finde en un pis pas.
Y en nada ya estábamos de nuevo en tierras malagueñas...el reencuentro con el peque fue genial, se portó estupendamente, y está taaan cariñoso!...nos echó los brazos nada más vernos y no dejaba de sonreir -se nos cae la baba-.

Ahí quedó eso.
Todo esto aderezado por mi regalo de aniversario, una pulsera preciosa no, ¡¡lo siguiente!! 
Gracias cariño por un finde inolvidable (L).



martes, 16 de octubre de 2012

Tan rápido han pasado?

Dos años -y otros tres anteriores- de día a día juntos, de momentos felices e infelices, de andar un mismo camino, de compartir, de vivir experiencias juntos, de fortalecernos, de echar raíces, de tomar decisiones...dos años que, a día de hoy, han dado fruto, es dura la convivencia sí, pero contigo a mi lado siempre merece la pena luchar.

Y así seguiremos, luchando día a día, juntos.

Gracias por estar ahí.
Con tus más y tus menos sé que eres mi media naranja, mi medio limón, mi otra mitad...

tú, simplemente, me completas.





jueves, 4 de octubre de 2012

Águila


Sí, lo admito, siempre he sido reticente en cuanto a series/películas españolas se refiere...no suelen gustarme, es así. Y para mi sorpresa, me veo enganchada a la serie "Águila Roja" ¿será posible?

He de decir que en los primeros capítulos no me enganchó, solo conseguía que me riera un poco de todo - es un poco surrealista- y no congeniaba mucho con la idea de un "kunfú-panda" del siglo XVII...pero para mi sorpresa -y porque a Nacho sí le gustó desde el principio- pues oye, le fui cogiendo el gustillo.

Está claro que los actores evolucionan con la serie, cada vez interpretan mejor, se ven más naturales, más metidos en el personaje y bueno, eso ayuda claro. Y cuando vas casi terminando la primera temporada te das cuenta que te ha calado hasta el fondo la historia entre Gonzalo y Margarita, que te partes de risa con las idas y venidas de Satur y que te has enganchado a la tórrida relación entre el comisario y la marquesa..¡qué cosas!

Total, que esta es la razón por la que estoy más despegada del mundo blogguer estos días atrás,...que entre eso, que ando medio resfriada, el gordito pelón, las clases de zumba/pilates, las tareas del hogar y que llego reventada a casa...pues no me apetece ni encender el ordenador por la noche -que es cuando aprovecho para inspirarme- entended que prefiera tirarme en el sofá y comerme las uñas mientras veo otro mega-capítulo de Águila Roja.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Sembrado -sin ofender a los horticultores-

Arturo...estás sembrado como -casi- siempre 

En ciertos post de tu blog me sumerjo como pez en el agua y me mimetizo con tus palabras, hoy otra vez ha pasado. Y es que, es cierto, estamos llegando a un extremo extremísimo en taantas cosas,...y nosotros nos convertimos en nuestros propios verdugos haciendo que cobre sentido la idea de que nuestra especie se exterminará a sí misma cual escorpión al verse acorralado.

Y es irónico porque precisamente esta libertad de la que tanto presumimos es nuestra horca, y -por mucho que digamos- no disfrutamos a tomatazo limpio -salvo que los tomates los tiremos nosotros-.

Os dejo su post de hoy a raíz del cual ha venido esto...


El cáncer de la gilipollez


No somos más gilipollas porque no podemos. Sin duda. La prueba es que en cuanto se presenta una ocasión, y podemos, somos más gilipollas todavía. Ustedes, yo. Todos nosotros. Unos por activa y otros por pasiva. Unos por ejercer de gilipollas compactos y rotundos en todo nuestro esplendor, y otros por quedarnos callados para evitar problemas, consentir con mueca sumisa y tragar como borregos -cómplices necesarios- con cuanta gilipollez nos endiñan, con o sin vaselina. Capaces, incluso, de adoptar la cosa como propia a fin de mimetizarnos con el paisaje y sobrevivir, o esperar lograrlo. Olvidando -quienes lo hayan sabido alguna vez- aquello que dijo Sócrates, o Séneca, o uno de ésos que salían en las películas de romanos con túnica y sandalias: que la rebeldía es el único refugio digno de la inteligencia frente a la imbecilidad.

Hace poco, en el correo del lector de un suplemento semanal que no era éste -aunque aquí podamos ser tan gilipollas como en cualquier otro sitio-, a un columnista de allí, Javier Cercas, lo ponían de vuelta y media porque, en el contexto de la frase «el nacionalismo ha sido el cáncer de Europa», usaba de modo peyorativo, según el comunicante, la palabra cáncer. Y eso era enviar «un desolador mensaje» e insultar a los enfermos que «cada día luchan con la esperanza de ganar la batalla». Y, bueno. Uno puede comprender que, bajo efectos del dolor propio o cercano, alguien escriba una carta al director con eso dentro. Asumamos, al menos, el asunto en su fase de opinión individual. El lector no cree que deba usarse la palabra, y lo dice. El problema es que no se limita a expresar su opinión, sino que además pide al pobre Cercas «que no vuelva a usar la palabra cáncer en esos términos». O sea, lo coacciona. Limita su panoplia expresiva. Su lenguaje. Lo pone ante la alternativa pública de plegarse a la exigencia, o -eso viene implícito- sufrir las consecuencias de ser considerado insensible, despectivo incluso, con quienes sufren ese mal. Lo chantajea en nombre de una nueva vuelta de tuerca de lo política y socialmente correcto.
Pero la cosa no acaba ahí. Porque en el mentado suplemento dominical, un redactor o jefe de sección, en vez de leer esa carta con mucho respeto y luego tirarla a la papelera, decide publicarla. Darle difusión. Y así, lo que era una simple gilipollez privada, fruto del natural dolor de un particular más o menos afectado por la cosa, pasa a convertirse en argumento público gracias a un segundo tonto del culo participante en la cadena infernal. Se convierte, de ese modo, en materia argumental para -ahí pasamos ya al tercer escalón- los innumerables cantamañanas a los que se les hace el ojete agua de regaliz con estas cosas. Tomándoselas en serio, o haciendo como que se las toman. Y una vez puesta a rodar la demagógica bola, calculen ustedes qué columnistas, periodistas, escritores o lo que sea, van a atreverse en el futuro a utilizar la palabra cáncer como argumento expresivo sin cogérsela cuidosamente con papel de fumar. Sin miedo razonable a que los llamen insensibles. Y por supuesto, fascistas.
Ahora, queridos lectores de este mundo bienintencionado y feliz, echen ustedes cuentas. Calculen cómo será posible escribir una puta línea cuando, con el mismo argumento, los afectados por un virus cualquiera exijan que no se diga, por ejemplo, viralidad en las redes informáticas, o cuando quien escriba la incultura es una enfermedad social sea acusado de despreciar a todos los enfermos que en el mundo han sido. Cuando alguien señale -con razón- que las palabras idiota, imbécil, cretino y estúpido, por ejemplo, tienen idéntico significado que las mal vistas deficiente o subnormal. Cuando llamar inmundo animal a un asesino de niños sea denunciado por los amantes de los animales, decir torturado por el amor sea calificado de aberración por cualquier activista de los derechos humanos que denuncie la tortura, o escribir le violó la correspondencia parezca una infame frivolidad machista a las asociaciones de víctimas violadas y violados. Cuando decir que Fulano de Tal se portó como un cerdo irrite a los fabricantes de jamones de pata negra, llamar capullo a un cursi siente mal a los criadores de gusanos de seda, tonto del nabo ofenda a quienes practican honradamente la horticultura, o calificar de parásito intestinal al senador Anasagasti -por citar uno al azar, sin malicia- se considere ofensivo para los afectados por lombrices, solitarias y otros gusanos. Sin contar los miles de demandantes que podrían protestar, con pleno derecho y libro de familia en mano, cada vez que en España utilizamos la expresión hijos de puta.  

Podéis verlo en su blog: http://www.perezreverte.com/
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